Presentacion

El Cortijo de El Chavarino ofrece alojamiento rural en la Vega de Granada, a unos 4 Km. de la ciudad, en un entorno agrícola realmente agradable.

El cortijo originariamente perteneció a un oficial que respondía al nombre de Chavarino, de ahí la denominación de este. Enclavado en la vega granadina, con el tiempo se fue vendiendo por lotes, hasta quedar finalmente reducido a unas pocas hectáreas.

El entorno disfruta de un relieve completamente llano sobre tierras fértiles, que permite el cultivo de regadío. Este se basa en un complejo sistema de acequias, desarrollado en la Edad Media, fruto de la presencia musulmana en la península.

Entre los muchos productos que ven la luz en estas tierras destacan sus espárragos, tomates, pimientos, pepinos y tabaco, así como las frondosas alamedas, para venta maderera.

En cuanto a El Chavarino en si, constituye la representación de un típico cortijo andaluz, de sólidos muros de carga en adobe, estructura regular, ventanas de madera enrejadas y altos techos, a dos aguas, con teja de barro. La restauración completa se ha realizado respetando este espíritu, bajo la propia evaluación de la Junta de Andalucía. Así encontramos en su interior solados de barro, vigas de madera, chimeneas, revestimientos de piedra y encalados.

Respecto a la ubicación constituye una de las grandes virtudes de El Chavarino. Estando enclavado en una zona rural, se conecta a la ciudad de Granada a través de dos carreteras provinciales, una autovía y una autopista. El resultado es un acceso rápido y cómodo, para recorrer los escasos 4 Km. que distan a la capital.